
En la escuela de la muerte, Espartaco se siente profundamente atraído por Varinia (Jean Simmons) una esclava de gran belleza, obligada a ejercer de prostituta entre los gladiadores.
Las continuas vejaciones a las que son sometidos los esclavos, no hacen más que calentar el ambiente, hasta límites insospechados, y será con la visita de Craso (Laurence Olivier) y sus acompañantes, ávidos de sangre en exhibiciones de los gladiadores cuando se levanten estos contra sus destinos y se subordinen contra el poder establecido. Poco a poco van formando un ejército de hombre y mujeres con ganas de rebelarse contra sus destinos, aposentándose a las laderas del Vesubio, mientras Espartaco y sus más fieles seguidores, entre los que se encuentra Antonino (Tony Curtis), un poeta que consigue escapar de Craso,piensan en el destino de toda esta gente.
Roma se debe de movilizar contra los esclavos sedientos de libertad, que sueñan con volver como hombres libres a sus tierras de origen . El senado de la ciudad, donde se suceden las luchas por el poder, sabe del peligro de que estas ideas lleguen a todos los esclavos del imperio y es consciente del que el numero de ellos crece conformen avanzan los días.
El senado , liderado por Graco (Charles Laughton), enemigo natural de Craso (Laurence Oliver)intenta poner solución al tema enviando sus ejércitos contra este inesperado enemigo, aunque al principio menosprecia el poder de los hombres liderados por Espartaco, pronto se darán cuenta de la gravedad del asunto al aumentar las bajas entre sus hombres.
Los engaños, la mentira, y el no poder fiarse de nadie, afectarán a los dos ejércitos en esta desgarradora historia.
Stanley construyo una epopeya de amor y libertad, se atrevión con temas como impensables para aquella época y contó con la ayuda de actuaciones magistrales por parte de unos grandísimos actores cuyo cache hoy en día en una misma películas sería impagable.

